Reunión de la mesa del agua

La gente tiene que saber cuánto cuesta el servicio del agua

Hidrogea se niega a dar la información poniendo como excusa la amenaza de un atentado terrorista

Tras la primera reunión mantenida con HIDROGEA para negociar las tarifas del agua para el año 2017, CTSSP manifiesta su perplejidad con las excusas baratas que pone la empresa para seguir ocultando los costes reales del servicio, unos datos imprescindibles que la ciudadanía tiene el derecho a conocer.

La empresa vuelve a tratar con desprecio a los usuarios, malacostumbrada al trato preferencial que le daban los gobiernos del PP. Desde nuestro grupo municipal consideramos inadmisible el oscurantismo del que hace gala. También repudiamos su negativa sistemática a dar información a los técnicos municipales, o a presentarla a último momento y mediante miles de facturas en formato papel, de modo de hacer colapsar a los funcionarios.

Ante esta maniobra, el Gobierno se ha visto obligado a contratar una empresa para que colabore con los técnicos en la revisión de toda la documentación, una salida improvisada que podríamos habernos evitado si tanto MC como PSOE hubieran apoyado nuestra propuesta de poner en marcha, al inicio de la legislatura, una auditoría completa de las cuentas bajo dirección de la Interventora General.

Del resultado de la Mesa de hoy se extraen otras conclusiones que nuestro grupo municipal quiere hace públicas:

Resulta inadmisible que tengamos una de los servicios más caros del país, y también lo es que el consumo doméstico de la ciudadanía sea más caro que el agua que pagan las grandes empresas del municipio.

Sólo con un estudio real del coste de los servicios, y no dando por buenos los números aportados por la empresa a último momento, puede procederse a una revisión justa de la tarifa.

Resulta indignante que la empresa se meta en el bolsillo un superávit que no le pertenece: este dinero debe revertir en las cuentas del propio Ayuntamiento y gestionarse en pos del interés general.

Es imprescindible que el agua se convierta en tasa, que se apruebe la ordenanza correspondiente y que todos los costes figuren en el presupuesto municipal.

El agua es un derecho y no una mercancía, por lo cual deben implementarse tarifas sociales, bonificaciones a familias en situación de exclusión social, prohibición de cortes de suministro por razones económicas, establecimiento de un mínimo vital y modificaciones de tarifa que premien el bajo consumo y penalicen el consumo suntuario o irresponsable de un bien que cada vez es más escaso.

Desde CTSSP seguimos denunciando el problema de fondo: la ilegalidad de la ampliación del contrato hasta 2042. Además reclamamos una auditoría completa de las cuentas para fiscalizar el cumplimiento del contrato y, en caso de detectarse irregularidades, creemos que el Ayuntamiento debe proceder a rescatar el servicio. Apostamos por la gestión directa del ciclo integral del agua, de forma transparente, participativa, democrática y sostenible, pero sobre todo en beneficio del interés general y no pensando en las ganancias de un monopolio que trata a la ciudadanía con desprecio y hace caja con un bien común que pertenece a todos los cartageneros.